Fiestas y Celebraciones01/09/2026Núcleo de Folclore e Patrimônio7 min de lecturaActualizado el 28/09/2026

Caruru, dulces y Cosme y Damián: cómo se encuentran tradiciones diferentes en septiembre

Entiende cómo caruru, dulces, Cosme y Damián, Ibeji y Erês se relacionan en distintas tradiciones y regiones sin tratarlos como referencias religiosas idénticas.

Mesa festiva com tigela de caruru, doces embalados, flores e duas imagens de santos gêmeos ao fundo.

En septiembre, hablar de Cosme y Damián en Brasil puede significar cosas diferentes según la región, la familia y la tradición religiosa. En Bahía, el caruru es una de las marcas más fuertes de la celebración; en Río de Janeiro, la distribución de bolsitas de dulces adquirió un protagonismo enorme. En terreiros, hogares católicos y fiestas familiares, nombres como Cosme y Damián, Ibeji, Erês, Niños o ibejadas pueden aparecer muy próximos — pero eso no convierte todos esos conceptos en una misma entidad religiosa.

El 27 de septiembre es una fecha popular muy fuerte — pero no es la única referencia

En el calendario devocional popular brasileño, el 27 de septiembre quedó fuertemente asociado a Cosme y Damián, al caruru y a los dulces. En Bahía, el propio reconocimiento patrimonial del estado usa esa fecha como hito de las celebraciones. En cambio, en el calendario de santos que presenta actualmente el Vaticano, San Cosme y San Damián aparecen el 26 de septiembre. Las dos referencias conviven porque el calendario litúrgico oficial, la devoción popular y las tradiciones afrobrasileñas no siguen necesariamente la misma lógica histórica.

Esa diferencia de un día es un buen ejemplo del cuidado que exige el tema: la fiesta brasileña no puede explicarse solo por el calendario católico, del mismo modo que la presencia de santos católicos en contextos afrobrasileños no significa que todas las tradiciones interpreten a esas figuras de la misma manera.

Cosme y Damián: la capa católica de la devoción

En la tradición cristiana, Cosme y Damián son venerados como mártires y aparecen juntos como santos. En Brasil, la devoción popular a ambos adquirió una fuerte asociación con los niños, las promesas, el reparto de alimentos y las fiestas domésticas y comunitarias. Esta religiosidad popular se desarrolló en diálogo con contextos locales y, en muchas regiones, se aproximó a prácticas afrobrasileñas.

Por eso, cuando una familia ofrece comida o dulces “a Cosme y Damián”, el sentido concreto de la ofrenda debe entenderse desde la perspectiva de quienes realizan la celebración. Para algunas personas, se trata de devoción católica; para otras, la fiesta forma parte de repertorios afrobrasileños; para muchas familias, las referencias históricas se cruzan de maneras propias.

Ibeji: la correspondencia histórica no es una equivalencia automática

Ibeji está vinculado, en tradiciones yorubas y afrobrasileñas, con la dimensión sagrada de los gemelos. En Brasil, la presencia de pares de gemelos favoreció una correspondencia histórica entre Ibeji y los santos Cosme y Damián. Fuentes del propio Gobierno de Bahía describen este acercamiento al explicar por qué el culto a los santos adquirió una configuración particular en la cultura afrobaiana.

Pero “correspondencia” es una palabra más precisa que decir “son lo mismo”. El significado de Ibeji pertenece a sistemas religiosos de matriz africana, con conceptos, ritos y relaciones propios. Cosme y Damián pertenecen a la tradición cristiana. El encuentro histórico entre estas referencias produjo sincretismos, asociaciones y formas de devoción compartidas, pero no borró las diferencias de origen ni creó una teología única válida para todos los terreiros, iglesias o familias.

También existen practicantes y casas religiosas que prefieren subrayar las diferencias y rechazan explicaciones simplistas del sincretismo. Por eso, es más seguro hablar de aproximaciones históricas y rituales cuya interpretación varía según la tradición.

¿Y los Erês? Por qué no conviene usar el término como sinónimo

Erê es otro concepto que suele mezclarse con Ibeji y con Cosme y Damián en explicaciones rápidas. Sin embargo, la antropología de las religiones afroatlánticas muestra que Ibejis, Erês y otras figuras vinculadas a la infancia sagrada forman un campo de relaciones complejo. En distintas vertientes del Candomblé y de la Umbanda, los términos pueden designar realidades religiosas diferentes, y su uso varía entre casas y linajes.

En la Umbanda, por ejemplo, son comunes las referencias a los Niños o ibejadas como una línea espiritual propia. En contextos de Candomblé, Erê puede tener sentidos distintos de los atribuidos a Ibeji. Por lo tanto, la fórmula “Erê = Ibeji = Cosme y Damián” puede servir como atajo popular, pero no como definición religiosa rigurosa.

Caruru: plato, promesa, obligación ritual y encuentro comunitario

En Bahía, “caruru de Cosme y Damián” puede significar más que el plato de okra. En muchas celebraciones, la palabra nombra el conjunto de la comida, el rito y el encuentro. La okra preparada con aceite de dendê y otros ingredientes puede acompañarse de vatapá, frijoles de ojo negro, acarajé, abará, xinxim de gallina y otras comidas, según la casa, la región y la tradición familiar.

También existen carurus de promesa o de obligación, en los que preparar la comida cumple un compromiso devocional. En algunas formas tradicionales, siete niños comen primero; en otras, niños y niñas participan juntos, se adaptan las maneras de servir o el orden es diferente. Investigaciones sobre Bahía registran además cantos, rezos, palmas y samba en determinados carurus — pero no todos incluyen todos esos elementos.

Esta diversidad importa porque el patrimonio cultural no es una receta congelada. Una tradición sigue viva precisamente porque familias y comunidades la transmiten, reinterpretan y adaptan sin perder sus vínculos con la memoria, la fe y el sentido de pertenencia.

Dulces: una práctica importante, pero con diferente peso regional

La distribución de caramelos, cocadas, dulces de maní, piruletas y otras golosinas también es una parte muy conocida de las fiestas de Cosme y Damián. En Río de Janeiro y municipios vecinos, investigaciones del Museo Nacional/UFRJ muestran que la “bolsita de Cosme y Damián” se convirtió en una forma emblemática de la celebración: los niños recorren las calles para recibir dulces, mientras los adultos mantienen promesas, memorias familiares y redes de reciprocidad.

En Bahía, los dulces también pueden estar presentes, pero el caruru ocupa un lugar especialmente fuerte en el imaginario y en la práctica de la fiesta. Esto ayuda a entender por qué no existe una única “fiesta brasileña de Cosme y Damián”. Hay repertorios locales: en un lugar, el gesto central puede ser repartir dulces; en otro, preparar y servir caruru; en otro, combinar misa, rezo doméstico, terreiro, samba, comida y encuentro familiar.

Qué protege el reconocimiento patrimonial de Bahía

En 2024, el Gobierno de Bahía oficializó el registro de la Fiesta del Caruru de San Cosme y San Damián en Bahía como Patrimonio Inmaterial en el Libro de Registro Especial de Eventos y Celebraciones. El Decreto nº 23.103, del 26 de septiembre de 2024, también registró el tradicional Caruru de San Cosme y San Damián en el Libro de Registro Especial de Saberes y Modos de Hacer.

Los libros del Instituto del Patrimonio Artístico y Cultural de Bahía (IPAC) continúan incluyendo el caruru en las dos categorías. Es significativo: el estado reconoce tanto la celebración colectiva como el saber hacer asociado a la comida. El registro no obliga a que todas las personas practiquen la fiesta de la misma manera ni convierte una interpretación religiosa en regla oficial. Reconoce la importancia cultural de una manifestación plural transmitida por comunidades de diferentes territorios baianos.

Cómo hablar de la celebración sin borrar diferencias

Una explicación respetuosa puede seguir cuatro cuidados sencillos:

  • Distinguir origen y correspondencia: Cosme y Damián son santos cristianos; Ibeji pertenece a tradiciones de matriz africana. Su acercamiento histórico no elimina esa diferencia.
  • No convertir Erê en sinónimo automático: el término tiene usos propios y varía entre Candomblé, Umbanda y diferentes casas religiosas.
  • Reconocer la variación regional: el caruru es especialmente destacado en Bahía; las bolsitas de dulces tienen gran fuerza en Río de Janeiro; otras localidades combinan prácticas a su manera.
  • Escuchar a quienes realizan la fiesta: la mejor forma de conocer el sentido de un rito, comida o nombre es preguntar cómo lo entiende esa familia, terreiro, iglesia o comunidad.

El punto central: la convivencia de capas no significa identidad entre ellas

Caruru, dulces, santos gemelos, Ibeji, Niños y recuerdos de infancia pueden encontrarse en la misma época e incluso en una misma celebración. Ese encuentro forma parte de la riqueza histórica de la fiesta. El problema empieza cuando la proximidad se presenta como equivalencia total.

Entender a Cosme y Damián en septiembre exige trabajar con capas: catolicismo, tradiciones afrobrasileñas, religiosidad popular, gastronomía, promesa, infancia, memoria familiar y patrimonio. Se cruzan, pero conservan significados propios. Precisamente esa combinación — sin borrar las diferencias — ayuda a explicar por qué la celebración sigue siendo tan fuerte.

Fuentes para profundizar

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