Parker Solar Probe completó su 29.º perihelio el 4 de septiembre de 2026. Haber pasado nueve días sin contacto con la Tierra no indica una falla: la NASA informó que la interrupción estaba planificada, centrada en el máximo acercamiento, y ocurrió mientras la trayectoria de la nave limitaba las comunicaciones. Durante ese intervalo, Parker ejecutó el encuentro de forma autónoma.
Un objetivo especial de esta pasada fue dirigir su cámara hacia estructuras y actividad cercanas al polo norte del Sol. La actualización de la NASA del 10 de septiembre no identifica la cámara por su nombre, pero Parker Solar Probe lleva un solo instrumento de imagen, el WISPR (Wide-Field Imager for Parker Solar Probe). Por ello, es razonable concluir que la referencia de la NASA a la “cámara” corresponde a WISPR. En esa actualización, la agencia todavía no había publicado resultados científicos específicos de las observaciones polares.
Qué ocurrió durante el 29.º perihelio
| Fecha | Etapa | Qué significa |
|---|---|---|
| 30 de agosto de 2026 | Comienza el encuentro solar | Los cuatro conjuntos de instrumentos entran en el período de observación del encuentro. |
| 4 de septiembre de 2026 | 29.º perihelio | Parker iguala sus récords de distancia y velocidad y pasa por el punto de máximo acercamiento al Sol. |
| 7 de septiembre de 2026 | Beacon recibido | Un tono de radio confirma que los sistemas de la nave funcionaban con normalidad. |
| 9 de septiembre de 2026 | Termina el encuentro solar | Finaliza la ventana operativa definida por la NASA para esta pasada. |
| 11 de septiembre de 2026 | Telemetría detallada | Comienza el retorno de datos más completos sobre el estado de la nave. |
| 13 al 27 de septiembre de 2026 | Transmisión de datos científicos | La NASA programó el envío de los datos científicos recogidos durante el encuentro. |
Por qué nueve días sin contacto no significan nueve días “a ciegas”
La expresión “sin contacto” puede sugerir pérdida de control, pero el diseño de la misión parte justamente de la idea contraria. Cerca del Sol, Parker debe mantener su escudo térmico orientado con enorme precisión para proteger la mayor parte de la nave. Las comunicaciones con la Tierra no tienen prioridad sobre esa geometría de supervivencia.
En la actualización del 29.º perihelio, la NASA fue específica: Parker siguió una trayectoria que limitaba las comunicaciones con la Tierra y, tal como estaba previsto, permaneció nueve días sin contacto mientras operaba de manera autónoma. Eso no equivale a una falla de radio ni a una emergencia.
La documentación de la misión explica por qué la autonomía es esencial. La NASA señala que Parker fue diseñada para mantenerse segura sin intervención inmediata desde tierra, porque cerca del Sol no es práctico depender de órdenes en tiempo real. Sensores situados junto al borde de la sombra del escudo térmico detectan iluminación no deseada y permiten que el ordenador de a bordo corrija la actitud de la nave. En encuentros anteriores, la NASA también describió interrupciones de comunicación relacionadas con las intensas emisiones de radio del Sol y con la necesidad de subordinar el transmisor a los requisitos de orientación térmica.
La lectura correcta es, por tanto, que la ausencia de telemetría continua forma parte del perfil operativo. La primera señal rápida de que el encuentro había terminado bien fue el beacon recibido el 7 de septiembre; la telemetría detallada estaba prevista para después.
Qué debe hacer la autonomía durante el perihelio
Autonomía, en este contexto, no significa que la nave elija por sí sola la misión. Los planes de observación, las secuencias de comandos y las reglas de protección se preparan con antelación. Durante la fase de comunicaciones limitadas, los sistemas de a bordo ejecutan esas secuencias y mantienen la nave dentro de sus límites térmicos, eléctricos y de actitud.
- Control de actitud: mantener el escudo térmico entre el Sol y los componentes sensibles.
- Protección térmica: operar los paneles solares y los sistemas de refrigeración dentro de las condiciones previstas.
- Gestión de fallos: responder automáticamente a desviaciones que no pueden esperar una decisión desde la Tierra.
- Recogida científica: mantener los instrumentos ejecutando el programa preparado para el encuentro.
- Almacenamiento: guardar telemetría y ciencia para transmitirlas después, cuando la geometría y el enlace sean favorables.
Qué cámara apuntó hacia el polo norte del Sol
WISPR es el único instrumento de imagen de Parker Solar Probe. Observa la estructura a gran escala de la corona y del viento solar y registra fenómenos como eyecciones de masa coronal, chorros y otro material que se desplaza hacia fuera desde el Sol. El diseño de la nave utiliza el escudo térmico para bloquear la mayor parte de la luz solar intensa, lo que permite a WISPR ver la corona, mucho más tenue.
La actualización de septiembre de 2026 dice que la cámara fue dirigida hacia estructuras y actividad próximas al polo norte solar. Esto no debe interpretarse como una simple “foto del polo” comparable a una fotografía de una superficie sólida. WISPR observa estructuras de la atmósfera solar y del viento solar desde una geometría muy cercana y lateral.
También es importante separar hecho de inferencia. Es un hecho que la NASA eligió la región cercana al polo norte como objetivo de imagen en este encuentro. Es una inferencia, respaldada por la descripción oficial del instrumento, que esas imágenes pueden ayudar a relacionar las estructuras visibles de la corona con las mediciones locales de los otros instrumentos mientras Parker atraviesa el entorno próximo al Sol. La NASA todavía no había detallado en su nota del día 10 qué estructura polar concreta fue registrada ni había anunciado un descubrimiento derivado de estas observaciones.
Por qué observar la región polar puede ser científicamente útil
Las regiones polares del Sol son relevantes para comprender la organización de su campo magnético y el origen de flujos del viento solar. En distintas fases del ciclo solar cambia la distribución de regiones de campo magnético abierto, agujeros coronales y estructuras de la corona. Parker fue lanzada en 2018, cuando el Sol estaba cerca del mínimo de actividad; en 2024, NASA, NOAA y el Solar Cycle Prediction Panel anunciaron que el Sol había alcanzado el período de máximo solar. Los 29 encuentros de Parker, por tanto, abarcan condiciones que van desde relativamente tranquilas hasta muy activas.
Sin embargo, para este 29.º encuentro conviene no adelantarse a los datos. La noticia oficial solo afirma que la cámara observó estructuras y actividad cerca del polo norte. Cualquier interpretación sobre chorros específicos, agujeros coronales, reconexión magnética o fuentes concretas del viento solar depende del análisis del conjunto de datos devuelto.
A qué distancia y velocidad pasó Parker
En el perihelio del 4 de septiembre, Parker se acercó a unos 3,8 millones de millas de la superficie solar y alcanzó aproximadamente 430.000 millas por hora, igualando los récords establecidos por primera vez el 24 de diciembre de 2024 y repetidos en pasadas posteriores. La NASA también informó que, en un solo día de este encuentro, la nave recorrió y muestreó una trayectoria equivalente a casi el 40% de la circunferencia solar.
Esa combinación de velocidad y proximidad es central para la misión: los instrumentos de Parker pueden medir plasma, partículas y campos magnéticos mucho más cerca de sus regiones de origen que los observatorios próximos a la Tierra. La misión Parker Solar Probe fue diseñada para investigar cómo se calienta la corona, cómo se acelera el viento solar y cómo adquieren energía las partículas solares energéticas.
Qué confirmó el beacon del 7 de septiembre — y qué no confirmó
El tono recibido el 7 de septiembre indicó que los sistemas de la nave funcionaban con normalidad. Es una confirmación operativa importante, pero no equivale a recibir todo el diagnóstico de la nave ni el conjunto completo de datos científicos.
La cronología publicada por la NASA separa esas etapas. El retorno de telemetría detallada estaba previsto para comenzar el 11 de septiembre, mientras que la transmisión de datos científicos se programó del 13 al 27 de septiembre. Por tanto, existe un intervalo entre “Parker vuelve a comunicarse” y “los científicos saben qué registró la cámara”, porque la transmisión, el procesamiento, la calibración y el análisis requieren tiempo.
Qué conviene confirmar cuando lleguen los datos
- qué secuencias de WISPR se dedicaron a la región del polo norte y durante cuánto tiempo;
- qué estructuras coronales aparecen en las imágenes y cómo evolucionaron durante el encuentro;
- cómo se relacionan esas imágenes con las mediciones de campos, plasma y partículas de los otros instrumentos de Parker;
- si eventos solares relevantes, como eyecciones de masa coronal o chorros, cruzaron el campo observado;
- qué resultados considera nuevos el equipo científico en comparación con encuentros anteriores.
Hasta que se publiquen esos análisis, la conclusión segura es operativa: el 29.º perihelio se desarrolló según lo previsto, la ventana de nueve días sin contacto formaba parte del plan y la nave volvió a señalar funcionamiento normal. El rendimiento científico específico de las observaciones del polo norte todavía depende de los datos que se están enviando a la Tierra.
Fuentes oficiales
- NASA Science — After Latest Swing Past Sun, NASA’s Parker Solar Probe Checks in
- NASA Science — Parker Solar Probe Instruments
- NASA Science — Parker Solar Probe mission overview
- NASA — Traveling to the Sun: Why Won’t Parker Solar Probe Melt?
- NASA Science — Parker Solar Probe Starts First Solar Encounter





