Feria de Ciencias12/09/2026Laboratório de Experimentos6 min de lecturaActualizado el 23/09/2026

Experimento del efecto invernadero con botellas: qué puede mostrar y dónde engaña el modelo

Un protocolo escolar con dos botellas para medir el calentamiento, controlar variables y explicar por qué el montaje no reproduce fielmente el efecto invernadero atmosférico.

Duas garrafas PET transparentes com sensores de temperatura sobre uma mesa, uma aberta e outra coberta com filme plástico, com globo terrestre e esquema climático ao fundo.

Que una botella se caliente más que otra puede dar lugar a un buen experimento de feria de ciencias, pero no constituye una miniatura fiel de la atmósfera terrestre. Un montaje con dos recipientes transparentes permite practicar comparaciones controladas, registrar curvas de temperatura y discutir qué ocurre cuando se reduce el intercambio de aire. La precaución central es no interpretar automáticamente una diferencia de temperatura como “prueba” de que los gases de efecto invernadero funcionan como una tapa.

En la atmósfera real, el mecanismo esencial es radiativo: la superficie calentada emite energía principalmente en forma de radiación infrarroja, y gases como el vapor de agua, el dióxido de carbono y el metano absorben y reemiten parte de esa radiación. La NASA describe este balance de energía; la NOAA subraya que la comparación con un invernadero de vidrio es una analogía imperfecta, porque un invernadero físico se calienta en gran medida al restringir la convección, mientras que el efecto invernadero atmosférico depende de la interacción con la radiación infrarroja.

Qué puede mostrar el experimento con botellas

Planteado con la pregunta adecuada, el experimento es útil. Dos botellas idénticas, expuestas a la misma fuente de energía y medidas con sensores equivalentes, permiten observar cómo un cambio en el sistema modifica la temperatura a lo largo del tiempo. Si una botella queda abierta y la otra tiene la abertura cubierta con una película transparente, la cubierta reduce la circulación de aire y también puede reducir las pérdidas por evaporación. Eso puede cambiar las velocidades de calentamiento y enfriamiento.

El valor científico consiste menos en “copiar la Tierra” y más en trabajar cuatro ideas:

  • control de variables: cambiar una condición principal cada vez;
  • serie temporal: comparar temperaturas a lo largo del tiempo, no solo una lectura final;
  • replicación: repetir el ensayo para comprobar si el patrón se mantiene;
  • límites de los modelos: preguntar qué procesos del sistema real están representados y cuáles faltan.

Este enfoque coincide con materiales educativos del UCAR Center for Science Education, que trata los modelos y las simulaciones como herramientas para investigar relaciones, no como copias completas del clima terrestre.

Protocolo comparable: dos botellas, una variable principal

Materiales

  • dos botellas PET transparentes del mismo tamaño y forma;
  • dos sensores o termómetros equivalentes, con resolución similar;
  • cantidades iguales de un material oscuro en el fondo, como cartulina negra o una capa poco profunda e igual de suelo seco;
  • película plástica transparente y flexible para cubrir solo una abertura;
  • una fuente estable de luz y calor, o luz solar directa durante un periodo corto de condiciones relativamente constantes;
  • regla o cinta métrica para mantener la misma distancia respecto de la fuente;
  • cronómetro y hoja de registro.

Si se usa una lámpara, debe mantenerse a suficiente distancia para no deformar el PET ni sobrecalentar el equipo. No se debe cerrar una botella calentada con una tapa rígida. En una actividad escolar, el montaje y la fuente de calor deben estar supervisados por un adulto responsable.

Montaje

  1. Coloque la misma cantidad de material oscuro en el fondo de las dos botellas.
  2. Sitúe los sensores a la misma altura, sin contacto directo con la pared de la botella ni con el material del fondo.
  3. Deje una botella abierta. Cubra la abertura de la otra con película plástica transparente, manteniendo todo lo demás lo más parecido posible.
  4. Coloque las botellas una al lado de la otra, a la misma distancia de la fuente de energía. Evite que una proyecte sombra sobre la otra.
  5. Espere hasta que las temperaturas iniciales sean parecidas antes de empezar la exposición.

Recogida de datos

Registre la temperatura inicial y después haga lecturas a intervalos regulares. Un ejemplo sencillo es medir cada dos minutos durante 12 minutos y, si es posible, continuar unos minutos después de apagar o retirar la fuente para observar el enfriamiento. Lo importante es mantener el mismo intervalo para ambos recipientes.

Tiempo (min)Botella abierta (°C)Botella cubierta (°C)Temperatura ambiente (°C)Observaciones
0
2
4
6
8
10
12

Además de la temperatura absoluta, calcule para cada botella el cambio respecto del inicio: ΔT = T(t) − T(0). Un gráfico de temperatura o de ΔT frente al tiempo facilita la comparación. No invente valores para “completar” la tabla: un resultado sin diferencia medible también es un resultado experimental y debe discutirse.

Cómo hacer que la comparación sea más fiable

Antes de sacar una conclusión, busque posibles fuentes de sesgo. Los sensores pueden diferir ligeramente; una botella puede recibir más luz; una corriente de aire puede afectar solo a un lado. Tres mejoras sencillas son:

  • cambiar las posiciones: repita el ensayo invirtiendo izquierda y derecha;
  • repetir la prueba varias veces: compare la forma de las curvas, no solo un pico aislado;
  • registrar el entorno: anote nubes, corrientes de aire, temperatura de la sala y cualquier cambio en la fuente de luz.

Si dispone de dos sensores, conviene probarlos juntos antes del experimento para comprobar si, bajo la misma condición, dan lecturas parecidas. Una diferencia fija entre instrumentos puede ser mayor que el efecto que se intenta medir.

Lo que este experimento no demuestra

Por sí solo, no demuestra que el dióxido de carbono caliente la atmósfera al absorber radiación infrarroja. Una botella cubierta modifica principalmente el intercambio de aire con el ambiente; eso es diferente del mecanismo radiativo del efecto invernadero planetario. La NOAA señala expresamente que un invernadero físico retiene calor sobre todo al limitar la convección, mientras que los gases de efecto invernadero modifican la pérdida de energía infrarroja hacia el espacio.

Tampoco demuestra, por sí solo, cuánto se calentará la Tierra al aumentar la concentración de CO₂. El clima incluye circulación atmosférica y oceánica, nubes, vapor de agua, hielo, cambios de albedo, evaporación, precipitación y escalas de tiempo y distancia que dos botellas no pueden reproducir.

También existe una advertencia importante para las variantes en las que una botella se llena con CO₂ y otra con aire. Un artículo del Journal of Chemical Education mostró que algunas demostraciones de mesa pueden atribuir al efecto infrarrojo del CO₂ una diferencia de temperatura causada principalmente por diferencias de densidad y convección. Es decir, que una botella con CO₂ esté más caliente no basta para demostrar el mecanismo atmosférico.

Cómo conectar el experimento con el efecto invernadero sin enseñar una analogía equivocada

La mejor estrategia es tratar el montaje como un modelo de retención de calor en recipientes y después compararlo con la atmósfera real. El alumnado puede elaborar una tabla de correspondencias con elementos como “fuente de energía”, “superficie absorbente”, “pérdidas de energía”, “movimiento del aire” y “procesos ausentes”. Así, la limitación se convierte en parte del aprendizaje.

Para trabajar el mecanismo atmosférico, complemente la actividad práctica con una visualización de fotones o con material sobre absorción de infrarrojo. La UCAR propone simulaciones en las que el alumnado distingue la luz visible entrante de la radiación infrarroja emitida por la superficie. La Royal Society of Chemistry también separa la demostración de un invernadero físico, donde se restringe la convección, de los montajes destinados a discutir la absorción de radiación por los gases.

Una conclusión que los datos sí pueden sostener

Si la botella cubierta se calienta más o se enfría más lentamente de forma repetible, una conclusión defendible es: en las condiciones de este experimento, restringir el intercambio con el ambiente cambió la evolución de la temperatura del recipiente. La conclusión no debe saltar a “esto demuestra el efecto invernadero de la Tierra”. El paso siguiente es explicar que el efecto invernadero terrestre depende principalmente de la absorción y reemisión de radiación infrarroja por gases específicos, y que el modelo con botellas incluye procesos diferentes y simplificaciones importantes.

Para una feria de ciencias, esta distinción fortalece el proyecto: el experimento deja de ser una demostración que afirma más de lo que mide y pasa a ser una investigación sobre datos, controles y límites de un modelo científico.

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