Los niños de la portada de Clube da Esquina son José Antônio Rimes, conocido como Tonho, y Antônio Carlos Rosa de Oliveira, conocido como Cacau. Eran amigos de infancia en la zona rural de Nova Friburgo, en el estado de Río de Janeiro, cuando fueron fotografiados en 1971 por Carlos da Silva Assunção Filho, Cafi. La imagen se convirtió en la portada del álbum doble de Milton Nascimento y Lô Borges publicado en 1972. Durante décadas, la identidad de los niños quedó fuera del conocimiento del gran público y ayudó a alimentar el mito de que la foto mostraba a los propios Milton y Lô cuando eran niños.
El misterio se aclaró en marzo de 2012. Para un especial por los 40 años del disco, el diario Estado de Minas envió a la periodista Ana Clara Brant y al fotógrafo Túlio Santos a la Región Serrana de Río de Janeiro. Partiendo de recuerdos imprecisos de Cafi, llevaron reproducciones de la portada, hablaron con más de 50 habitantes y siguieron una cadena de pistas locales hasta llegar a Tonho y Cacau. El reportaje original, publicado por Uai/Estado de Minas, es la fuente principal para reconstruir cómo ocurrió esa identificación.
¿Quiénes eran Tonho y Cacau?
Tonho y Cacau crecieron en la misma zona rural de Nova Friburgo. Según el reportaje de 2012, ambos nacieron en la hacienda de la familia Mendes de Moraes, donde sus padres trabajaban como labradores. Eran inseparables de niños: jugaban al fútbol y a las canicas, nadaban en el Rio Grande y en cascadas y recorrían juntos la región.
| Apodo | Nombre completo | Lo que registró el reportaje de 2012 |
|---|---|---|
| Tonho | José Antônio Rimes | Tenía 47 años, trabajaba en un supermercado de Nova Friburgo y vivía en la ciudad. Se reconoció inmediatamente a sí mismo y a Cacau cuando vio la portada. |
| Cacau | Antônio Carlos Rosa de Oliveira | Tenía 48 años, vivía en Rio das Ostras y trabajaba como jardinero y pintor. Años antes ya había sospechado que era el niño de la foto al ver la portada en una tienda de discos. |
La identificación nominal aparece tanto en el reportaje de Estado de Minas/Uai del 18 de marzo de 2012 como en publicaciones posteriores que siguieron la historia.
La foto se hizo en 1971; el álbum salió en 1972
Clube da Esquina fue publicado en 1972 por Odeon como un álbum doble asociado principalmente a Milton Nascimento y Lô Borges, según el registro del Instituto Memória Musical Brasileira (IMMuB). La fotografía de portada, sin embargo, había sido hecha el año anterior.
Cafi contó a Estado de Minas que recorría la región en un Volkswagen Beetle con el compositor Ronaldo Bastos, haciendo fotografías. Al ver a los dos niños, realizó el registro de manera espontánea. Tonho y Cacau no eran modelos contratados para una sesión de portada; eran dos niños del lugar captados en una escena cotidiana al borde del camino.
Ese detalle ayuda a entender por qué la fotografía parece tan poco escenificada. Los significados que después se asociaron a ella —vida rural, infancia, amistad y Brasil— surgieron de la elección editorial de usar la imagen en el disco, no de una preparación de los niños para representar esos temas.
¿Por qué tanta gente creyó que eran Milton Nascimento y Lô Borges?
Durante muchos años circuló la interpretación de que los dos niños eran Milton Nascimento y Lô Borges en su infancia. La asociación parecía intuitiva: los dos artistas eran los nombres más visibles vinculados al álbum y la portada no explicaba de inmediato quiénes eran los niños.
Pero esa lectura era incorrecta. El propio reportaje de 2012 señala que los artistas ya habían desmentido esa idea. Los niños eran Tonho y Cacau, chicos de la zona rural de Nova Friburgo sin participación musical en el disco.
El caso es un buen ejemplo de cómo una imagen famosa puede adquirir una biografía inventada cuando faltan datos sobre quienes aparecen en ella. La ausencia de los nombres durante décadas permitió que la interpretación más sencilla —“son los artistas de niños”— se repitiera hasta parecer un hecho.
Cómo Estado de Minas los encontró 40 años después
La localización no dependió de una única pista decisiva. Fue una investigación de campo construida por aproximaciones sucesivas.
- El punto de partida fue Cafi. El fotógrafo recordaba haber hecho la imagen cerca de Nova Friburgo, camino de una hacienda vinculada a la familia de Ronaldo Bastos, pero no sabía los nombres de los niños ni cómo encontrarlos cuatro décadas después.
- El equipo llevó la reproducción de la portada a la región. Ana Clara Brant y Túlio Santos mostraron la imagen a habitantes y buscaron a personas con memoria antigua de la comunidad rural.
- La ayuda local amplió la búsqueda. Un periodista de Nova Friburgo difundió la búsqueda por una radio local. Vecinos indicaron familias, trabajadores y personas que conocían la zona desde hacía décadas.
- Hubo pistas falsas y confirmaciones parciales. Los periodistas verificaron a personas que finalmente no tenían relación con la foto. Un florista, Erasmo Habata, reconoció al niño de piel más clara como hijo de Laerte Rimes y sugirió que era Tonho.
- Elizabeth “Beth” Fernandes Silva y Fernando da Silva dieron la confirmación decisiva. Según el reportaje, conocían a los niños de aquella época y dijeron no tener dudas de que la foto mostraba a Tonho y Cacau.
- Tonho fue encontrado en Nova Friburgo. Aunque el equipo había recorrido muchos kilómetros, él trabajaba en un supermercado a solo una cuadra del hotel de los periodistas. Al ver la portada, se reconoció inmediatamente y reconoció a su amigo.
- Cacau fue llamado desde Rio das Ostras. Vivía a unos 100 kilómetros de Nova Friburgo y volvió a la región para reencontrarse con Tonho y recrear la pose de la portada.
El relato de 2012 afirma que al menos 53 personas participaron, de forma directa o indirecta, en la cadena de pistas que llevó hasta los dos.
Lo que Tonho recordaba del día de la foto
Tonho dijo a los periodistas que recordaba aquel momento. Contó que jugaba cerca de un montículo de tierra y de un campo de fútbol cuando pasó el Beetle. Alguien desde el coche llamó su atención y él sonrió hacia la cámara. También recordaba estar descalzo y comiendo un trozo de pan.
El descubrimiento tuvo un peso adicional porque, según él, su familia casi no tenía fotografías de su infancia. Para Tonho, por lo tanto, la famosa portada no era solo una imagen pública que desconocía: era también un raro registro visual de sí mismo cuando era niño.
El reportaje de 2012 registra además un contraste llamativo: en ese momento, Tonho dijo no conocer la obra de Milton Nascimento ni el propio Clube da Esquina. Reconoció la fotografía antes de comprender la importancia cultural del objeto en el que había circulado durante décadas.
Lo que Cacau recordaba — y lo que ya sospechaba
Cacau no dijo recordar el instante exacto del clic. Su memoria era distinta. Años después, cuando vivía en Macaé, vio la portada de Clube da Esquina en una tienda de discos y quedó intrigado por el niño de mirada seria. Pensó que podía ser él y terminó comprando el CD.
Es decir, cuando los periodistas llegaron en 2012, Cacau no vio la imagen como algo totalmente desconocido. Ya había notado el parecido, pero no tenía confirmación pública ni conocía toda la historia de la fotografía.
La diferencia entre las memorias de ambos es importante porque evita convertir el reencuentro en un relato simplificado. Tonho recordaba la escena y reconoció de inmediato a la pareja; Cacau no recordaba el clic en sí, pero ya había sospechado años antes que era él quien aparecía en la imagen.
No estuvieron 40 años “perdidos” el uno para el otro
Otro detalle que suele desaparecer en las versiones resumidas es que Tonho y Cacau no salieron de la vida del otro inmediatamente después de la foto. El reportaje informa que siguieron muy unidos hasta aproximadamente los 20 años, cuando sus familias se mudaron a barrios distintos.
De adultos se vieron con menos frecuencia por el trabajo, la familia y la distancia, pero todavía se encontraban ocasionalmente. Lo que permaneció desconocido durante cuatro décadas no fue la identidad de uno para el otro, sino su identidad para el público que conocía la portada.
Por eso, decir que “los niños fueron encontrados 40 años después” es correcto en sentido periodístico: el reportaje localizó a las personas detrás de la imagen. No significa que fueran dos desaparecidos ni que hubieran perdido por completo el contacto entre sí.
El reencuentro recreó la portada, pero el lugar ya había cambiado
Después de identificar a los dos, el equipo volvió con Tonho y Cacau a la zona donde se había hecho la fotografía original. La intención era recrear la composición cuatro décadas más tarde. Sin embargo, encontrar el punto exacto era difícil: el paisaje rural había cambiado y la región había sido fuertemente afectada por la tragedia de enero de 2011 en Nova Friburgo.
La nueva fotografía funcionó entonces menos como una reproducción milimétrica que como un puente visual entre dos épocas. Los mismos amigos aparecieron otra vez lado a lado, ahora adultos, llevando consigo la memoria de una imagen que ya tenía una vida pública propia desde hacía décadas.
El proceso judicial vino después del redescubrimiento
Meses después del reportaje de 2012, Tonho y Cacau acudieron a la Justicia alegando uso no autorizado de su imagen y daños morales. Reportajes de Folha de S.Paulo señalaron que la demanda, presentada en diciembre de 2012, reclamaba R$ 500.000 e involucraba a Milton Nascimento, Lô Borges, la discográfica EMI y la editorial Abril, entre otros desarrollos procesales.
En agosto de 2023, una decisión de primera instancia de la 1.ª Vara Civil de Nova Friburgo consideró prescrita la pretensión indemnizatoria. La cobertura de UOL/Splash informó además que los abogados de Tonho y Cacau discreparon del criterio y anunciaron que recurrirían.
El proceso es una consecuencia importante del redescubrimiento, pero no debe usarse para reescribir la historia de la identificación. El hecho documental central sigue siendo que los dos conocieron la dimensión pública del uso de su imagen —o tuvieron esa historia confirmada periodísticamente— en 2012, cuando Estado de Minas los localizó.
Qué es un hecho y qué es un mito en esta historia
- Hecho: los niños son José Antônio Rimes (Tonho) y Antônio Carlos Rosa de Oliveira (Cacau).
- Hecho: Cafi tomó la fotografía en 1971 en una zona rural cercana a Nova Friburgo.
- Hecho: el álbum Clube da Esquina fue publicado en 1972.
- Hecho: la investigación de 2012 habló con más de 50 personas y se apoyó en una red local para llegar a los dos.
- Mito: los niños de la portada eran Milton Nascimento y Lô Borges cuando eran pequeños.
- Imprecisión común: decir que los dos pasaron 40 años sin ningún contacto. Siguieron vinculados a la misma región y todavía se encontraban ocasionalmente.
- Matiz importante: Tonho dijo que nunca había sabido que estaba en la portada; Cacau contó que ya lo había sospechado al ver el disco en una tienda, aunque sin confirmación.
Por qué el descubrimiento cambió la manera de mirar la portada
Antes de 2012, la fotografía podía leerse solo como una imagen simbólica: dos niños en un camino de tierra, asociados a la infancia, la amistad y un Brasil rural. Después de la identificación, la escena adquirió nombres, trayectorias y recuerdos concretos.
Tonho y Cacau dejaron de ser figuras anónimas de una portada célebre y pasaron a ocupar un lugar propio en la historia del disco. El valor de la investigación no fue resolver una curiosidad menor, sino devolver biografía a personas que ya llevaban 40 años delante de los ojos de millones de oyentes.





