Entre noviembre de 1896 y octubre de 1897, las fuerzas enviadas contra Belo Monte, más conocido como Canudos, cambiaron de escala, mando y método. Las dos primeras expediciones fueron organizadas con fuerzas vinculadas al gobierno de Bahía y terminaron en retirada. La tercera marcó una entrada más directa del gobierno federal y del Ejército regular, pero también fue derrotada. La cuarta convirtió la campaña en una operación nacional de gran escala, con dos columnas, refuerzos, artillería, reorganización del abastecimiento y un sitio prolongado, hasta la destrucción del poblado el 5 de octubre de 1897.
Qué cambió entre las cuatro expediciones
| Expedición | Mando y composición | Escala registrada en las fuentes | Cambio principal | Desenlace |
|---|---|---|---|---|
| 1.ª, noviembre de 1896 | Teniente Manuel da Silva Pires Ferreira, con una fuerza bahiana y apoyo médico y logístico limitado | Alrededor de 100 soldados rasos en Fundaj; la cronología del Museo de la República registra 113 soldados, además de oficiales, un médico y guías | Operación pequeña, desencadenada por el temor de que habitantes de Canudos marcharan sobre Juazeiro | Combate en Uauá y retirada antes de llegar a Belo Monte |
| 2.ª, enero de 1897 | Mayor Febrônio Pereira de Brito, todavía con fuerzas del estado de Bahía | Las fuentes consultadas divergen: cerca de 250 hombres en Fundaj; 609 soldados y 10 oficiales en el Museo de la República | Fuerza mayor, con artillería, pero todavía vulnerable al terreno, al agotamiento y a los problemas de abastecimiento | Combates en la Serra do Cambaio y áreas cercanas; retirada el 20 de enero |
| 3.ª, febrero y marzo de 1897 | Coronel Antônio Moreira César, en una expedición organizada por el gobierno federal | Alrededor de 1.300 soldados en las cronologías consultadas | Federalización clara de la campaña, tropas regulares e intento de asalto más decisivo | Moreira César resulta herido de muerte, el mando entra en crisis y la fuerza se retira dejando material atrás |
| 4.ª, 1897 | General Artur Oscar de Andrade Guimarães, con dos columnas, brigadas y refuerzos de varias partes del país | El Museo de la República registra unos 5.000 hombres al inicio y entre 8.000 y 10.000 tras los refuerzos; Fundaj describe dos columnas con más de 4.000 soldados cada una | Campaña nacional prolongada, con mayor poder de fuego, refuerzos sucesivos y atención directa a la logística | Sitio, toma y destrucción de Canudos; los últimos defensores mueren el 5 de octubre de 1897 |
1.ª expedición: una fuerza pequeña que no llegó a Canudos
El conflicto armado comenzó después de una disputa relacionada con un pedido de madera para la nueva iglesia de Belo Monte. La entrega se retrasó y circularon rumores de que habitantes de Canudos irían a Juazeiro para tomar el material por la fuerza. Las autoridades locales solicitaron tropas al gobierno bahiano.
La primera expedición fue, por tanto, una operación de escala limitada. Bajo el teniente Manuel da Silva Pires Ferreira, la fuerza avanzó por el sertão, pero fue atacada en Uauá el 21 de noviembre de 1896. La cronología del Museo de la República registra 113 soldados, además de oficiales, un médico y guías, mientras que Fundaj resume el destacamento como unos cien soldados rasos. Después del combate, los militares se retiraron a Juazeiro y desistieron de alcanzar el poblado.
El punto central de esta fase es que el gobierno todavía trataba el problema con una fuerza relativamente pequeña. El choque de Uauá mostró que la resistencia no sería desarticulada con una incursión breve y también reveló la dificultad de operar a grandes distancias en el sertão.
2.ª expedición: más hombres y artillería, pero los mismos problemas de terreno y suministro
La segunda expedición, dirigida por el mayor Febrônio Pereira de Brito, aumentó la escala e incorporó artillería. Aquí aparece una divergencia documental importante. Fundaj habla de unos 250 hombres. La cronología del Museo de la República registra 609 soldados y 10 oficiales. Como las dos fuentes institucionales no ofrecen el mismo efectivo, es más seguro tratar la cifra como discutida que escoger un número sin matices.
Lo que no es controvertido en las fuentes consultadas es el resultado. La columna combatió a los seguidores de Conselheiro en la Serra do Cambaio y cerca de Canudos, sufrió un fuerte desgaste y se retiró el 20 de enero de 1897. Los relatos destacan heridos, agotamiento, imposibilidad de avanzar y problemas de munición, víveres y agua.
En comparación con el primer intento, habían aumentado el contingente y el poder de fuego. Sin embargo, ese cambio no resolvió la combinación de distancia, terreno, emboscadas, desgaste físico y abastecimiento. La segunda derrota mostró que aumentar hombres y armas, por sí solo, no garantizaba la toma de Belo Monte.
3.ª expedición: la campaña pasa al gobierno federal y busca una victoria rápida
Después de dos retiradas, la tercera expedición fue organizada por el gobierno federal y quedó bajo el mando del coronel Antônio Moreira César. El Museo de la República y Brasiliana Fotográfica registran alrededor de 1.300 soldados. El comandante tenía prestigio militar y la operación buscaba terminar el conflicto con una fuerza regular más robusta.
El intento fracasó. Moreira César fue herido de muerte durante los combates y la crisis de mando se profundizó con la muerte del coronel Pedro Nunes Tamarindo durante la retirada. La cronología del Museo de la República registra además que armas y equipos abandonados por los soldados fueron aprovechados por los defensores de Canudos.
Esta tercera derrota tuvo consecuencias más allá del campo de batalla. La repercusión nacional aumentó intensamente y la interpretación de Canudos como una amenaza a la República ganó espacio en la prensa y en el debate político de la época. El Atlas Histórico de la FGV señala que la conmoción tras el fracaso contribuyó a movilizar una respuesta mucho mayor.
4.ª expedición: de una columna de ataque a una campaña nacional de sitio
La cuarta expedición fue preparada después del desastre de la fuerza de Moreira César. El mando correspondió al general Artur Oscar de Andrade Guimarães. La operación reunió dos columnas, varias brigadas y tropas procedentes de diferentes partes del país. Las cifras cambian según la fuente y el momento contabilizado: la cronología del Museo de la República indica unos 5.000 hombres al inicio y un total de entre 8.000 y 10.000 después de la llegada de refuerzos; Fundaj describe dos columnas con más de 4.000 soldados cada una.
El salto no fue solamente numérico. La cuarta campaña duró meses y exigió una estructura de abastecimiento mucho más compleja. Fundaj registra que, en agosto, el ministro de Guerra, mariscal Carlos Machado de Bittencourt, se instaló en Monte Santo para afrontar los problemas logísticos y de suministro de las tropas. El Museo de la República también registra la llegada de refuerzos y la ampliación nacional del contingente.
La estrategia pasó a combinar avances en columnas, artillería, ocupación de posiciones, refuerzos y sitio. Aun así, las fuerzas gubernamentales sufrieron pérdidas y dificultades antes de cerrar el cerco. Los combates terminaron el 5 de octubre de 1897, con la muerte de los últimos defensores y la destrucción del poblado.
La secuencia revela cinco cambios principales
- Escala: una fuerza pequeña en la primera expedición dio paso, en la cuarta, a miles de soldados y refuerzos sucesivos.
- Nivel de gobierno: las primeras operaciones fueron conducidas con fuerzas bahianas; la tercera y la cuarta tuvieron participación federal directa y creciente.
- Organización: la campaña evolucionó de destacamentos y columnas menores a brigadas, dos grandes columnas y una estructura de mando más amplia.
- Logística: la falta de agua, alimentos, munición, transporte y resistencia física aparece repetidamente como límite. En la cuarta expedición, el abastecimiento se convirtió en una prioridad operacional explícita.
- Método de combate: los primeros intentos buscaban avanzar y dispersar la resistencia. La última campaña se convirtió en una operación prolongada de aproximación, refuerzo, sitio y destrucción del poblado.
Por qué varían las cifras de soldados entre las fuentes
Los documentos históricos y las síntesis posteriores no siempre cuentan el mismo universo. Una fuente puede registrar solo el destacamento inicial, otra puede incluir oficiales y personal de apoyo y una tercera puede contabilizar refuerzos incorporados durante la campaña. En la segunda y la cuarta expediciones, las fuentes institucionales consultadas presentan números diferentes. Por eso, el enfoque más riguroso es informar la divergencia y asociar cada cifra con su fuente.
También es necesario leer con cuidado el lenguaje de los documentos de la época. La cronología del Museo de la República llama la atención sobre el uso amplio de la palabra "jagunço" en periódicos, cartas e informes para describir a la comunidad de Belo Monte. Ese vocabulario formaba parte de la disputa sobre cómo se representaba a Canudos y no debe repetirse automáticamente como una etiqueta neutral para todos sus habitantes.
Qué ayuda a entender la comparación
Canudos no fue una sola batalla repetida cuatro veces. La campaña cambió después de cada derrota. El gobierno amplió los contingentes, desplazó el mando hacia la esfera federal, aumentó el armamento y la artillería, trajo refuerzos de distintos estados y, finalmente, trató el abastecimiento y el sitio como problemas centrales. Al mismo tiempo, las derrotas anteriores mostraron cómo el conocimiento del terreno, la resistencia organizada y las dificultades logísticas podían neutralizar una superioridad material creciente.
Leer las expediciones como una secuencia también evita reducir el conflicto a una oposición simple entre "el Ejército" y "Canudos". Las propias fuentes muestran etapas distintas de movilización estatal y registran cómo cambió la percepción política del conflicto después de las derrotas. La cuarta expedición fue el resultado de una escalada militar y política construida a lo largo de casi un año.





