Las pomadas, pastas y otros modeladores pueden facilitar el arreglo de trenzas y peinados, pero la elección no debe basarse únicamente en la textura, el precio o la recomendación de otra persona. Antes de la aplicación es necesario confirmar que el producto está autorizado, que el envase permite identificar su origen y que se pueden seguir claramente las instrucciones de uso.
El 9 de enero de 2026, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria publicó la Alerta GGMON nº 1/2026 para reforzar los cuidados con productos capilares destinados a trenzar o peinar el cabello. El documento cita eventos como irritación y ardor en los ojos, enrojecimiento, queratitis, reacciones alérgicas y pérdida temporal de la visión. La Agencia destaca, al mismo tiempo, que los productos autorizados se consideran seguros cuando se utilizan correctamente.
La prevención, por tanto, depende de dos controles diferentes: el estado reglamentario del producto y la forma en que se utilizará. Encontrar un número en la etiqueta no es suficiente si ese número no se corresponde con el producto que se consulta, así como la autorización no sustituye las instrucciones, advertencias y límites indicados por el fabricante.
Por qué la consulta con Anvisa viene antes que la solicitud
Para los ungüentos destinados a trenzar, fijar o peinar el cabello, la orientación oficial es utilizar únicamente productos presentes en la lista específica de ungüentos autorizados por Anvisa. El número de caso suele comenzar con 25351 y sigue un formato similar a 25351.XXXXXX/20XX-YY. Este identificador permite comparar el artículo del embalaje con datos oficiales.
La regularización de estos ungüentos requiere ahora el registro con análisis previo de la documentación presentada por la empresa. Los requisitos incluyen información sobre seguridad de la piel y los ojos, formulación, etiquetado y método de uso. En 2025, Anvisa también publicó un manual técnico para orientar la prueba de la seguridad de estos productos.
Esto no significa que la palabra “Anvisa” impresa en el embalaje sea una certificación suficiente. La confirmación deberá realizarse en el canal oficial, comparando los datos del producto. Tampoco se recomienda basarse únicamente en anuncios, fotografías de tiendas online o declaraciones del vendedor.
Lista de verificación: qué comprobar antes de comprar o usar
1. Nombre exacto y finalidad del producto
Lea el nombre completo y verifique si en el empaque indica que el producto está destinado a fijar, dar forma o ayudar en peinados y trenzas. Los productos para la barba, los reparadores de puntas, los geles, las ceras y los ungüentos pueden tener un marco e instrucciones diferentes.
El propósito que se encuentra en la etiqueta debe coincidir con el uso previsto. Un reclamo en un video, anuncio o publicación en redes sociales no reemplaza una indicación formal del fabricante.
2. Número de proceso
Busque el número del proceso de regularización, comenzando con 25351. Puede estar en el embalaje exterior o en el envase, dependiendo de la presentación del producto.
La ausencia de este número, impresión ilegible o un identificador que no corresponde al artículo consultado son señales para no aplicar el producto hasta que se aclare la situación. La propia Anvisa recomienda que la consulta se realice preferentemente mediante el número de proceso.
3. Presencia en la lista de ungüentos autorizados
Accede a la página oficial del producto para trenzar o peinar el cabello y abre la lista de ungüentos autorizados. Busque por número de proceso y compare:
- nombre completo;
- marca;
- empresa responsable;
- presentación o variación identificada;
- estado del producto.
La búsqueda debe dar como resultado el mismo producto, y no simplemente otro artículo con un nombre similar o de la misma marca. Como las situaciones regulatorias pueden cambiar, conviene volver a comprobarlo cuando se produzca una nueva compra, cambio de embalaje o intervalo prolongado desde el último uso.
4. Empresa responsable y origen
La etiqueta debe identificar la empresa propietaria del producto, su CNPJ y un canal de atención. También debe estar disponible información como nombre, marca, composición, país de origen, contenido y proceso de regularización.
La normativa actual exige que el etiquetado sea claro, legible, veraz y suficiente para evitar un uso inadecuado. Cuando no exista caja externa, la información obligatoria deberá estar disponible en el propio embalaje primario.
En la práctica, evite utilizar productos transferidos a contenedores sin marcar, vendidos en porciones fraccionadas o entregados por el salón sin acceso al embalaje original. Sin la etiqueta no es posible confirmar proceso, lote, fecha de caducidad, empresa, composición o instrucciones.
5. Lote, fecha de caducidad y condiciones de envasado
Compruebe que el lote y la fecha de caducidad sean legibles. También observe si el envase tiene fuga, tapa rota, signos de manipulación, cambio de color inusual, separación, olor diferente o residuo externo.
El lote le permite realizar un seguimiento de la fabricación si surge una queja o una investigación. La validez supone que el producto ha permanecido en el embalaje original, sin desperfectos y en las condiciones de almacenamiento indicadas.
Un embalaje aparentemente intacto no reemplaza la consulta reglamentaria, pero un embalaje dañado o imposible de rastrear es motivo suficiente para no utilizar el contenido.
6. Modo de uso y cantidad recomendada
Los productos destinados a fijar o peinar el cabello deben presentar un método de uso detallado, incluyendo la cantidad ideal para su aplicación. Si la guía está en un prospecto o en la caja exterior, este material debe conservarse mientras el producto esté en uso.
Expresiones vagas como “usar según sea necesario”, sin ninguna referencia adicional, no autorizan aplicaciones excesivas. No aumente la cantidad para prolongar la duración y no mezcle diferentes productos para crear una fórmula más fuerte. Anvisa aconseja un uso moderado y desaconseja mezclar sin instrucciones.
7. Advertencias y restricciones
Lea las advertencias antes de comenzar a diseñar, no solo después de una reacción. Échale un vistazo especialmente:
- áreas en las que se puede aplicar el producto;
- es necesario evitar los ojos y las membranas mucosas;
- cantidad indicada;
- condiciones de almacenamiento;
- restricciones de audiencia;
- procedimiento indicado en caso de contacto accidental.
En la alerta 2026, Anvisa advierte que estos productos no se utilicen en niños y se mantengan fuera de su alcance y fuera del alcance de los animales.
Resumen visual de lo que la etiqueta necesita para permitirle comprobar
| Artículo | Qué comprobar | Señal de advertencia |
|---|---|---|
| Identidad | Nombre, marca y finalidad | Nombre incompleto o uso distinto al previsto |
| Regularización | Proceso iniciado por 25351 y presencia en la lista oficial | Número faltante, ilegible o no coincidente |
| Procedencia | Empresa, CNPJ y atención al cliente | Maceta sin etiqueta o vendedor que no muestra el embalaje |
| Trazabilidad | Lote y validez | Datos eliminados, cubiertos o modificados |
| Uso seguro | Cantidad, método de aplicación y advertencias | Instrucciones vagas o imposibles de leer |
| Integridad | Sello, tapa y apariencia del contenido | Fuga, manipulación o alteración inusual |





