Respuesta corta: la historia de la manzana de Newton probablemente tiene un núcleo histórico real, pero la versión escolar suele mezclar tres afirmaciones distintas. Fuentes cercanas a Newton dicen que la caída de una manzana lo llevó a pensar hasta dónde podía extenderse la gravedad. Esos relatos no dicen que la fruta le golpeara la cabeza. Y la ley de la gravitación universal no apareció terminada en aquel instante: fue el resultado de un desarrollo que continuó durante años y culminó en los Principia, publicados en 1687.
Qué habría contado Newton sobre la manzana
La evidencia más famosa procede de William Stukeley, médico, anticuario y miembro de la Royal Society. En sus memorias sobre Newton, Stukeley recordó una conversación que tuvo lugar el 15 de abril de 1726. Después de comer, ambos fueron al jardín y tomaron té bajo unos manzanos. Según Stukeley, Newton dijo que aquella situación le recordaba el momento en que la idea de la gravitación llegó a su mente, “ocasionada por la caída de una manzana”, mientras estaba en actitud contemplativa.
El punto central del relato no es un golpe en la cabeza, sino una pregunta: ¿por qué la manzana cae siempre hacia el suelo y no hacia los lados o hacia arriba? En la narración de Stukeley, Newton relacionó la caída con la atracción ejercida por la Tierra y luego, “gradualmente”, extendió la idea a los cuerpos celestes. El manuscrito está preservado y transcrito por el Newton Project; la Royal Society también presenta el episodio a partir de sus colecciones.
Stukeley no es la única fuente cercana a Newton
John Conduitt, pariente de Newton por matrimonio e integrante de su círculo cercano, dejó un borrador biográfico con una versión parecida. Escribió que, durante el período en que Newton se retiró de Cambridge a causa de la peste, el matemático reflexionaba en un jardín cuando pensó que la misma gravedad que hacía caer una manzana del árbol quizá se extendiera mucho más allá de la superficie terrestre — tal vez hasta la Luna.
Este borrador, disponible en el Newton Project, es especialmente útil porque no presenta la historia como un descubrimiento instantáneo y completo. El propio texto menciona cálculos que al principio no concordaban con la hipótesis y que fueron retomados más tarde usando una mejor medida del tamaño de la Tierra.
Voltaire ayudó a convertir el episodio en una historia famosa
El episodio también entró pronto en la cultura impresa. En 1727, el año de la muerte de Newton, Voltaire publicó una versión breve según la cual Newton, caminando por su jardín, tuvo el primer pensamiento de su sistema de gravitación al ver caer una manzana de un árbol. La formulación ayudó a volver el episodio memorable y fácil de transmitir: un enorme sistema científico condensado en una escena cotidiana.
Es importante separar popularización de origen. Voltaire no inventó por sí solo todo el episodio. Se conserva material biográfico ligado al círculo de Newton y, posteriormente, Stukeley dejó constancia de que Newton le había contado la historia directamente. El papel de Voltaire fue ayudar a poner en circulación la manzana como una escena ejemplar del descubrimiento científico.
¿La manzana cayó sobre la cabeza de Newton?
Los relatos más cercanos a Newton no respaldan ese detalle. Stukeley habla de la caída de una manzana mientras Newton estaba sentado meditando. Conduitt habla de una manzana que cae del árbol al suelo. La versión publicada por Voltaire también dice que Newton vio caer una manzana. Ninguno de estos relatos afirma que la fruta lo golpeara.
Una fuente importante para entender la transformación posterior es el ensayo “Poets, Philosophers, and Artists, Made by Accident”, de Isaac D'Israeli, incluido en Curiosities of Literature. Allí el episodio se vuelve mucho más teatral: Newton estaría leyendo bajo un manzano cuando una fruta cayó y le dio un fuerte golpe en la cabeza. El texto puede consultarse en Project Gutenberg.
En el siglo XIX, el matemático e historiador Augustus De Morgan ya trataba ese detalle como un añadido a la tradición y decía no saber de dónde D'Israeli había sacado el golpe en la cabeza. Por eso, lo más seguro es afirmar que la manzana en la cabeza es una elaboración posterior, no un detalle respaldado por los relatos vinculados a Newton.
¿Newton “descubrió la gravedad” en ese momento?
Esa es otra simplificación. Mucho antes de Newton las personas sabían que los objetos caían. La cuestión científica decisiva era otra: ¿podía la fuerza que hace caer los cuerpos cerca de la superficie terrestre ser la misma que gobierna el movimiento de la Luna y los planetas?
En los relatos de la manzana, el salto intelectual atribuido a Newton es precisamente ese intento de conectar la caída terrestre con el movimiento celeste. Pero la formulación madura exigió matemáticas, comparación con datos astronómicos y una larga secuencia de trabajo.
Qué ocurrió entre la manzana y los Principia
Newton pasó parte de 1665 y 1666 en Woolsthorpe, la casa de su familia, durante el cierre de la Universidad de Cambridge provocado por la peste. El National Trust, responsable de Woolsthorpe Manor, relaciona ese período con las investigaciones de Newton sobre gravedad, óptica y matemáticas.
Aun aceptando el recuerdo de la manzana como verdadero en términos generales, más de dos décadas separan ese período de la publicación de los Philosophiae Naturalis Principia Mathematica en 1687. Durante ese intervalo, Newton siguió trabajando en problemas de dinámica y astronomía. Su correspondencia con Robert Hooke en 1679–1680 fue importante para el desarrollo de ideas sobre el movimiento y la atracción centrípeta.
En 1684, Edmond Halley visitó a Newton para discutir el problema de las órbitas planetarias. El Newton Project registra que Newton envió a Halley, meses después, el tratado conocido como De motu corporum in gyrum, un paso decisivo hacia los Principia. La Royal Society destaca el papel de Halley al impulsar, organizar y hacer posible la publicación de la obra.
Esto cambia la lectura de la anécdota. Si ocurrió como Newton la recordaba, la manzana pudo funcionar como un momento de intuición o como un recuerdo condensado del comienzo de una línea de investigación. No sustituyó el proceso científico posterior.
Qué permite afirmar cada versión de la historia
| Afirmación | Qué permiten decir las fuentes |
|---|---|
| Newton vio caer una manzana | Es plausible y está respaldado por más de un relato cercano al círculo de Newton, incluidos Stukeley y Conduitt. Sin embargo, no existe un registro hecho en el propio momento del supuesto episodio de 1665–1666. |
| La manzana le golpeó la cabeza | No aparece en los relatos más cercanos a Newton. Es una dramatización posterior. |
| La caída llevó a Newton a pensar en la gravedad | Ese es el núcleo del relato atribuido al propio Newton por Stukeley y también aparece en Conduitt. |
| La ley de la gravitación universal nació completa allí | No. El desarrollo fue gradual y continuó durante años mediante cálculos, correspondencia, astronomía y trabajo matemático. |
| La manzana “descubrió” que las cosas caen | No. El problema de Newton era conectar la gravedad terrestre con la dinámica de los cuerpos celestes y formular una teoría cuantitativa. |
Por qué la versión del golpe en la cabeza se volvió tan fuerte
Hay una razón narrativa evidente, aunque es una inferencia y no un hecho documentado: una manzana simplemente observada es menos visual que una manzana golpeando la cabeza del protagonista. El golpe convierte un largo proceso intelectual en un instante de “eureka”, fácil de dibujar, enseñar y repetir.
Esa simplificación también cambia el sentido histórico del descubrimiento. En lugar de mostrar la ciencia como acumulación de problemas, cálculos, debates y revisiones, sugiere que una teoría puede aparecer completa por accidente. En el caso de Newton, las propias fuentes usadas para sostener la anécdota apuntan a algo más interesante: la caída de la manzana habría provocado una pregunta, no proporcionado una teoría terminada.
Entonces, ¿la historia es mito o hecho?
La mejor respuesta es: hay un episodio históricamente plausible dentro de una leyenda muy ampliada. Newton contó a Stukeley una historia sobre una manzana que caía y la gravitación; Conduitt registró una versión semejante; Voltaire ayudó a popularizarla. Eso da al núcleo de la anécdota una base más sólida que la de un mito inventado de la nada.
Pero dos elementos populares no superan la misma prueba. No hay buena evidencia de que la manzana golpeara la cabeza de Newton y no hay base para tratar la escena como el instante en que la gravitación universal surgió completa. Lo que muestran las fuentes es un origen más realista: una observación cotidiana conectada con una pregunta poderosa, seguida por décadas de trabajo hasta construir una teoría capaz de vincular la caída de los cuerpos en la Tierra con el movimiento de la Luna y los planetas.
Fuentes históricas e institucionales utilizadas
- William Stukeley, relato de su conversación con Newton — Newton Project
- John Conduitt, borrador biográfico sobre Newton — Newton Project
- Royal Society — Newton's apple tree
- Voltaire, An Essay upon the Epick Poetry (1727), p. 104
- Newton Project — introducción a los textos relacionados con los Principia
- Royal Society — contexto de producción y publicación de los Principia
- Isaac D'Israeli, Curiosities of Literature — Project Gutenberg
- Augustus De Morgan, A Budget of Paradoxes — Project Gutenberg





