Español en contexto26/08/2026Núcleo de Linguagem8 min de lecturaActualizado el 16/09/2026

¿Pero o sino en español? La prueba que separa contraste de corrección y cuándo usar sino que

Aprende a elegir entre pero, sino y sino que según el sentido: contraste, corrección o sustitución. Mira por qué una oración negativa todavía puede exigir pero y prueba ejemplos prácticos.

Ilustração horizontal de estudo de espanhol com placas apontando para PERO, SINO e SINO QUE, quadro dividido entre contraste e correção, livros, caderno e uma caneca com a bandeira da Espanha.

Si traduces automáticamente el “mas” del portugués por pero, acertarás muchas veces, pero fallarás precisamente en los casos en que el español usa sino. La decisión no depende solo de que exista una negación antes de la conjunción. El punto central es el sentido: ¿la segunda parte solo contrasta con la primera o corrige y sustituye algo que fue negado?

La regla práctica es esta. Si las dos informaciones pueden seguir siendo verdaderas al mismo tiempo, usa pero. Si la segunda información corrige el elemento negado y coloca otro en su lugar, usa sino. Cuando esa corrección introduce una oración con verbo conjugado, la forma más común es sino que.

La negación por sí sola no decide entre pero y sino

El error más común es memorizar “después de no, usa sino”. Eso no funciona. Pero puede aparecer normalmente después de una oración negativa cuando el segundo miembro añade una información contrastante sin borrar la primera.

No tengo coche, pero llego puntual.

Aquí, “no tengo coche” sigue siendo verdad. “Llego puntual” no sustituye coche por otra cosa; solo crea un contraste entre una posible expectativa y el resultado real. Por eso se usa pero.

Compáralo con:

No tengo coche, sino moto.

Ahora la lógica cambió. El hablante rechaza “coche” y corrige la información con “moto”. En portugués, es una estructura equivalente a “não tenho carro, mas sim moto”. Por eso se usa sino.

La misma diferencia aparece en otro par:

No fui al cine, pero vi una película en casa.

No fui al cine, sino al teatro.

En la primera frase, no ir al cine y ver una película en casa son hechos compatibles. En la segunda, “al teatro” sustituye el destino negado “al cine”.

La prueba de 10 segundos: ¿contraste o corrección?

¿La segunda parte corrige lo que fue negado?

Lee la frase hasta la negación y pregúntate: ¿el fragmento siguiente está diciendo “no X, sino Y”? Si la respuesta es sí, sino es el candidato natural.

No quiero té, sino café.

No es azul, sino verde.

No trabaja en Madrid, sino en Sevilla.

En todos estos casos, el segundo término ocupa el lugar del primero. Té es sustituido por café, azul por verde, Madrid por Sevilla. El primer término no queda solo limitado; se rechaza para esa situación.

¿Las dos informaciones pueden seguir siendo verdaderas?

Si la respuesta es sí, la relación tiende a ser de contraste, restricción o ruptura de expectativa. En ese caso, pero es la elección normal.

No quiero café, pero acepto agua.

No habla mucho, pero entiende todo.

No es rico, pero vive bien.

La segunda parte no corrige lo anterior. Añade algo que puede sorprender, limitar una conclusión o crear oposición, pero el primer enunciado sigue siendo válido.

Este es el motivo por el que una oración negativa todavía puede exigir pero. En una discusión didáctica del Centro Virtual Cervantes, el ejemplo “No he corrido, pero estoy sudada” aparece precisamente para mostrar este problema. No haber corrido sigue siendo verdad; estar sudada añade una información inesperada. La negación existe, pero no hay sustitución.

Cuándo usar sino sin que

Sino funciona muy bien cuando el elemento correctivo es una palabra, un grupo de palabras o una construcción sin verbo conjugado que sustituye el término negado.

No llamó Ana, sino Marta.

No compró el libro nuevo, sino el usado.

No vino por trabajo, sino por vacaciones.

No salió para discutir, sino para escuchar.

La gramática de la RAE señala que sino puede introducir términos de distintos tipos, como elementos nominales, adjetivales y oracionales. Para quien está aprendiendo, lo más útil es percibir el paralelismo: la frase niega una posibilidad y presenta otra como la corrección relevante.

En portugués, “mas sim” suele ser una buena pista. “Não foi Ana, mas sim Marta” se aproxima directamente a “No fue Ana, sino Marta”. La pista ayuda, pero la prueba de

sentido es más fiable que una traducción palabra por palabra.

Cuándo usar sino que

Sino que aparece cuando la corrección ocurre en el nivel de una oración con verbo en forma personal. En lugar de sustituir solo un sustantivo, adjetivo, lugar o infinitivo, el segundo miembro introduce una nueva oración.

No estudia, sino que trabaja.

No vendí el coche, sino que se lo presté a un amigo.

No es que no quiera ayudarte, sino que hoy no tengo tiempo.

En las tres frases, la segunda oración corrige la interpretación negada anteriormente. La idea práctica es la misma que con sino: “no es X; lo correcto es Y”. Lo que cambia es la forma del segundo miembro.

Por eso, una regla didáctica útil es: corrección con término simple o infinitivo, sino; corrección con oración de verbo conjugado, normalmente sino que.

Sino que no obliga al indicativo

Otra simplificación que causa errores es imaginar que después de sino que siempre aparece el indicativo. El modo verbal depende de la construcción en la que se inserta la oración.

Yo no quiero que me devuelvas el dinero, sino que lo uses para el viaje.

Aquí, el subjuntivo está ligado al patrón quiero que y al contenido deseado. Sino que organiza la corrección entre los dos miembros, pero no elige por sí solo el modo verbal.

Compáralo con:

No es que esté enfadado, sino que está cansado.

En este tipo de estructura, la primera parte puede llevar subjuntivo en no es que..., mientras la segunda presenta como factual la explicación elegida. Lo importante es no convertir sino que en una regla automática de modo verbal.

El “mas” portugués esconde dos relaciones diferentes

Para los brasileños, la dificultad surge porque “mas” cubre situaciones que el español distribuye entre pero y sino. Dos frases portuguesas muy parecidas pueden exigir conectores diferentes.

“Não quero café, mas aceito água.”

No quiero café, pero acepto agua.

El agua no corrige café; añade una alternativa aceptada. Las dos informaciones coexisten.

“Não quero café, mas chá.”

No quiero café, sino té.

Ahora té sustituye café en el punto que estaba siendo negado. El sentido es “no café, sino té”.

Esta diferencia es más útil que memorizar equivalencias aisladas. Antes de traducir “mas”, identifica la relación lógica que la frase quiere expresar.

Por qué “hay no” es una regla insuficiente

Un estudio de Iandra Maria da Silva, publicado en el Centro Virtual Cervantes y desarrollado con estudiantes de nivel intermedio de español en un curso de la Universidad Federal de Santa Catarina, partió exactamente de dificultades con pero y sino. La actividad trabajó con ocurrencias extraídas de textos periodísticos de países hispanohablantes y destacó una diferencia pedagógica importante: pero limita o añade un nuevo aspecto sin excluir la idea anterior, mientras sino opera de modo excluyente o sustitutivo en el uso correctivo.

Esta diferencia explica frases que parecen confusas cuando miramos solo la presencia de no. En “No es barato, pero funciona muy bien”, la primera evaluación se mantiene y la

segunda crea un contraste. En “No es barato, sino carísimo”, la segunda evaluación corrige la primera y la sustituye por otra más adecuada.

La pregunta decisiva, por tanto, no es “¿hay una negación?”. La pregunta es “¿el segundo miembro mantiene la primera información y contrasta con ella, o rechaza un elemento para colocar otro en su lugar?”.

Un diagnóstico con pares mínimos

No vive en Madrid, pero trabaja allí

La persona no vive en Madrid, pero trabaja allí. Los dos hechos pueden ser verdaderos al mismo tiempo. Usa pero.

No vive en Madrid, sino en Toledo

Toledo sustituye el lugar negado. Usa sino.

No estudia por la mañana, pero trabaja por la tarde

La segunda información no corrige la primera. Añade contraste entre dos actividades y horarios. Usa pero.

No estudia por la mañana, sino por la noche

El periodo de la mañana se niega y se sustituye por el de la noche. Usa sino.

No dijo que vendría, sino que llamaría

La segunda oración corrige el contenido atribuido a lo dicho. Como el miembro correctivo es una oración con verbo conjugado, usa sino que.

No dijo que vendría, pero llamó después

La relación es de contraste entre dos hechos: no dijo que vendría y después llamó. No se está sustituyendo nada. Usa pero.

¿Y la estructura no solo... sino también?

Hay un uso importante de sino que no es simplemente “no X, sino Y”. En la correlación no solo... sino también, la relación es aditiva: el segundo miembro añade información y refuerza el primero.

No solo estudia español, sino que también practica con hablantes nativos.

La RAE registra este valor de sino en correlación con no solo. Para decidir entre pero y sino al traducir “mas”, conviene tratar esta estructura como un patrón propio. Si la frase ya tiene no solo, la continuación esperada normalmente es sino o sino que, muchas veces acompañada de también.

No confundas sino con si no

Sino es una sola palabra cuando funciona como la conjunción adversativa tratada aquí. Si no son dos palabras: si es la conjunción condicional y no es la negación.

No quiero té, sino café.

Si no quieres té, pide café.

En la primera frase, sino corrige la elección. En la segunda, si no significa “se não” en portugués. La diferencia de escritura corresponde a una diferencia real de estructura y sentido.

La regla final para decidir sin traducir mecánicamente

Cuando encuentres un “mas” en portugués, detente antes de elegir la palabra en español. Si el segundo fragmento solo contrasta, restringe o rompe una expectativa y el primero sigue siendo verdadero, usa pero. Si el segundo fragmento corrige algo que fue negado y presenta el sustituto, usa sino. Si esa corrección aparece como una oración con verbo conjugado, usa normalmente sino que.

Esta prueba resuelve incluso el caso que más engaña: una oración negativa no obliga a usar sino. Lo que manda es la función de la segunda parte. El contraste conserva la primera información; la corrección la sustituye.

Temas de este artículoconjunções adversativasespanholgramática espanholaperosinosino que