Terreiros y Patrimonio02/09/2026Núcleo de Tradições Afro-Brasileiras7 min de lecturaActualizado el 16/09/2026

Terreiro do Bogum protegido en 2026: qué registra el IPAC sobre Jeje-Mahi y los voduns

Guía para entender el tombamento del Terreiro do Bogum en 2026, qué registra el IPAC sobre la tradición Jeje-Mahi y cómo separar documento oficial, investigación antropológica y tradición oral.

Pátio arborizado com construção branca de telhado cerâmico, escultura de madeira adornada com contas e búzios, pote de barro e cesto com conchas.

El tombamento de 2026 del Terreiro Zoogodô Bogum Malê Hundó reconoce oficialmente, en el ámbito del Estado de Bahía, el valor patrimonial de un territorio religioso vinculado a la tradición Jeje-Mahi. El acto se oficializó en el Diario Oficial del 31 de julio de 2026 e incorporó el bien al Libro de Tombamento de Bienes Inmuebles del Instituto do Patrimônio Artístico e Cultural da Bahia (IPAC). En la página donde publica el decreto, el dosier y el mapa de la poligonal, el propio IPAC destaca la relevancia histórica, religiosa, cultural y social del Bogum y lo presenta como una referencia para la preservación de saberes y prácticas asociados a los pueblos Fõ/Fon y Mahi, de la región del actual Benín.

Qué fue protegido en 2026

El Decreto nº 24.703, de 30 de julio de 2026, publicado al día siguiente, identifica como bien protegido al Terreiro Zoogodô Bogum Malê Hundó, de tradición Jêje-Mahi, situado en Rua Manoel do Bonfim, Ladeira do Bogum, nº 35, Engenho Velho da Federação, Salvador. El decreto determina su incorporación al Libro de Tombamento de Bienes Inmuebles del IPAC.

Esto es importante porque el tombamento brasileño es un instrumento jurídico de protección del patrimonio material. Según la explicación institucional del IPAC, somete un bien cultural mueble o inmueble a un régimen especial de tutela pública orientado a su preservación. En el caso del Bogum, por tanto, el acto jurídico recae sobre el bien cultural territorial e inmobiliario identificado por el decreto; no significa que la religión, la liturgia o la comunidad pasen a ser propiedad del Estado.

El decreto es la pieza que produce el efecto jurídico. El dosier explica y fundamenta los valores patrimoniales atribuidos al bien. El mapa de la poligonal, publicado por separado por el IPAC, es la referencia adecuada para comprobar los límites espaciales de la protección. Leer los tres documentos en conjunto evita confundir dirección, relato histórico y perímetro legal.

Por qué el Bogum fue reconocido como patrimonio

En la síntesis oficial que acompaña los documentos de 2026, el IPAC describe el Bogum como uno de los templos de candomblé más antiguos y representativos de la tradición Jeje-Mahi en Bahía. La justificación pública combina cuatro dimensiones: histórica, religiosa, cultural y social.

  • Histórica: el terreiro aparece como una referencia de larga duración de la presencia Jeje en Bahía y de la continuidad de memorias afrodiásporicas.
  • Religiosa: la tradición Jeje-Mahi se caracteriza por el culto a los voduns y no debe tratarse simplemente como otra denominación de una casa Ketu.
  • Cultural: su valor no se limita a las edificaciones; incluye conocimientos, lenguajes rituales, formas de transmisión y maneras propias de organizar el espacio sagrado.
  • Social: el terreiro también es reconocido como comunidad y referencia del Engenho Velho da Federação y de redes religiosas que superan los límites del barrio.

La propia formulación del IPAC es significativa: el Bogum no aparece solo como una construcción antigua, sino como un lugar donde patrimonio material y prácticas vivas están relacionados.

Jeje-Mahi y voduns: qué permite afirmar la documentación

La página oficial del IPAC señala que la tradición Jeje-Mahi preservada en el Bogum se vincula con saberes y valores heredados de los pueblos Fõ/Fon y Mahi, relacionados con el territorio del actual Benín. También explica que, a diferencia de la tradición Ketu centrada en los orixás, la cosmología Jeje-Mahi tiene a los voduns como divinidades centrales, históricamente vinculadas a la región del antiguo Reino de Dahomey.

Para interpretar este vocabulario sin borrar diferencias internas, también resulta útil consultar el informe antropológico del Terreiro do Bogum elaborado por Ordep Serra, un documento histórico anterior al tombamento estatal de 2026. Allí se registran términos, cargos, espacios sagrados y referencias litúrgicas utilizados en la descripción del terreiro. Como es una fuente distinta del dosier de 2026, sus detalles deben citarse como documentación antropológica asociada al Bogum, y no automáticamente como texto literal del nuevo dosier.

TérminoCómo leerlo en el contexto del BogumFuente y cautela
Jeje-MahiTradición religiosa afrobrasileña relacionada con matrices gbe y Mahi y con el culto a los voduns.La síntesis del IPAC de 2026 utiliza esta identificación de forma explícita.
VodunDesignación de las divinidades centrales en la cosmología Jeje; no es simplemente un sinónimo de “orixá”.El IPAC contrasta Jeje-Mahi y Ketu precisamente para marcar esta diferencia.
Mawu, Lissa, Bafono Deca, AjonsuNombres de divinidades y referencias litúrgicas registradas en el informe antropológico histórico.Las grafías pueden variar entre autores, épocas y usos internos de la comunidad.
Zandró y boitáTérminos asociados en el informe a una vigilia y a un rito/procesión interna vinculados al calendario litúrgico.Son ejemplos de vocabulario documentado por investigación antropológica, no un glosario universal del candomblé Jeje.

La fecha de fundación requiere una salvedad importante

La página de dosieres del IPAC, actualizada en 2026, afirma que el Bogum habría sido fundado en el siglo XVIII, alrededor de 1719. Esa es la formulación de la presentación oficial actual del instituto y debe atribuirse al IPAC cuando se reproduzca.

Al mismo tiempo, la documentación histórica anterior no ofrece una cronología totalmente cerrada. El informe antropológico de Ordep Serra llama la atención sobre incertidumbres documentales y sobre la dificultad de fijar con precisión la implantación del terreiro. Otros trabajos académicos también registran cronologías diferentes. Por eso, la formulación editorial más segura es separar las capas de evidencia: “el IPAC presenta el origen del Bogum como remontándose aproximadamente a 1719” es verificable; “el terreiro fue comprobadamente fundado en 1719” es una afirmación más fuerte de lo que las fuentes permiten sostener sin salvedades.

El espacio físico también forma parte de la memoria religiosa

Una de las ventajas de la lectura patrimonial es comprender que, en un terreiro, espacio construido, vegetación, circulación, altares, árboles y usos rituales pueden formar un conjunto cultural inseparable. El informe antropológico histórico del Bogum describe el sitio como marcado por referencias simbólicas y por liturgias cíclicas que atribuyen sentido religioso al territorio, incluidas edificaciones, áreas abiertas y árboles sagrados.

Esta perspectiva ayuda a entender por qué la protección patrimonial no debe reducirse a la fachada de una casa. Al mismo tiempo, el alcance jurídico exacto del tombamento de 2026 debe comprobarse en el mapa de la poligonal publicado por el IPAC. El dosier ofrece contexto y justificación; la poligonal es el documento técnico para la delimitación.

Documento oficial y tradición oral no son lo mismo

El propio caso del Bogum muestra por qué es necesario separar tipos de fuente. Los terreiros son comunidades en las que la memoria transmitida oralmente tiene un papel decisivo, entre otras razones porque muchos conocimientos religiosos nunca fueron producidos para circular como archivo público. Un dosier patrimonial puede registrar testimonios, tradiciones e interpretaciones de la comunidad, pero el hecho de que un relato figure en documentación oficial no lo convierte automáticamente en un acontecimiento probado por registros escritos contemporáneos a los hechos descritos.

Hay ejemplos claros de esta diferencia en la historiografía del Bogum. La etimología del nombre “Bogum”, por ejemplo, tiene interpretaciones competidoras; el informe de Serra registra hipótesis y controversias en lugar de presentar un único origen lingüístico como certeza. Del mismo modo, las fechas de fundación y algunos relatos de origen deben ir acompañados de indicaciones como “según la tradición”, “según el IPAC” o “según el informe antropológico”, de acuerdo con la fuente.

Este cuidado no disminuye la tradición oral. Solo preserva la naturaleza de cada evidencia: memoria comunitaria, investigación antropológica, documentación administrativa y acto jurídico cumplen funciones diferentes.

Cómo leer el conjunto publicado por el IPAC

  1. Empiece por el decreto. Allí están la decisión de proteger, la identificación del bien y su incorporación al Libro de Tombamento de Bienes Inmuebles.
  2. Use el dosier para entender el valor cultural. Es la pieza de contextualización histórica y patrimonial que reúne argumentos, referencias y elementos culturalmente relevantes.
  3. Consulte la poligonal para cuestiones de límite. Así se evita inferir el perímetro protegido solo a partir de la dirección o de la descripción narrativa.
  4. Identifique el origen de cada afirmación. Fechas, etimologías, linajes y prácticas pueden proceder de documentos, bibliografía, entrevistas o tradición oral.
  5. No homogeneice el candomblé. El énfasis del IPAC en la tradición Jeje-Mahi y en los voduns invita precisamente a preservar diferencias de lengua, cosmología, ritual e historia entre naciones y casas.

Qué significa el tombamento, en síntesis

El tombamento de 2026 coloca al Terreiro do Bogum bajo tutela patrimonial del Estado de Bahía como bien cultural inmueble. Su significado va más allá de la antigüedad del conjunto: el reconocimiento oficial vincula el lugar con la continuidad de la tradición Jeje-Mahi, el culto a los voduns, la memoria afrobaiana y la permanencia de una comunidad religiosa en el tejido urbano de Salvador.

La lectura más precisa es, por tanto, doble. El decreto define la protección jurídica; el dosier y la documentación técnica explican por qué ese territorio es culturalmente relevante. Cuando existan divergencias entre cronologías, etimologías o relatos de origen, la mejor práctica es mantener explícita la atribución a la fuente, sin convertir memoria o hipótesis en certeza documental.

Fuentes principales: IPAC — página de dosieres y documentos del tombamento; IPAC — conceptos generales de patrimonio material y tombamento; Diario Oficial de Bahía del 31/7/2026, reproducción del Decreto nº 24.703; Ordep Serra — informe antropológico del Terreiro do Bogum.

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